En estos días, mi tiempo libre se ha convertido en una agotadora pelea conmigo mismo. Una pelea entre los recuerdos que creamos juntos y la realidad de no tenerte aquí, cerquita, como siempre. Tengo más tiempo libre, eso esta clarísimo, pero libre de qué? Libre de ti? Oh no, no lo creo. Libre para qué? Para no pensar en ti? Pero, cómo? Si al llegar a mi casa, extraño estar en la tuya, contigo. Si al ver la TV, te siento ahí conmigo. Si al manejar al trabajo, te recuerdo a mi lado. Si cuando salgo, me aburro y preferiría tenerte ahí, y reír contigo y tú conmigo. Tengo tiempo sin ti, claro, pero no libre. Aun eres dueña de mis pensamientos, mis recuerdos, mi alegría, mi vida.
Creo que te extraño, mucho más de la cuenta, tal vez. Pero eres mi forma favorita de vivir y ahora, que no te tengo, no sé como. No me provoca hacer nada, pues se que no estarás a mi lado para hacerlo juntos o, por lo menos, contártelo luego. No quiero seguir saliendo o buscando cosas que hacer buscando, ilusamente, no pensar en ti, por qué es lo mismo que nada. Sigo pensando en ti y, además, te extraño por no estar, ahí, conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario