martes, 24 de noviembre de 2009

Si tu no bailas conmigo, prefiero no bailar

En estos días, mi tiempo libre se ha convertido en una agotadora pelea conmigo mismo. Una pelea entre los recuerdos que creamos juntos y la realidad de no tenerte aquí, cerquita, como siempre. Tengo más tiempo libre, eso esta clarísimo, pero libre de qué? Libre de ti? Oh no, no lo creo. Libre para qué? Para no pensar en ti? Pero, cómo? Si al llegar a mi casa, extraño estar en la tuya, contigo. Si al ver la TV, te siento ahí conmigo. Si al manejar al trabajo, te recuerdo a mi lado. Si cuando salgo, me aburro y preferiría tenerte ahí, y reír contigo y tú conmigo. Tengo tiempo sin ti, claro, pero no libre. Aun eres dueña de mis pensamientos, mis recuerdos, mi alegría, mi vida.

Creo que te extraño, mucho más de la cuenta, tal vez. Pero eres mi forma favorita de vivir y ahora, que no te tengo, no sé como. No me provoca hacer nada, pues se que no estarás a mi lado para hacerlo juntos o, por lo menos, contártelo luego. No quiero seguir saliendo o buscando cosas que hacer buscando, ilusamente, no pensar en ti, por qué es lo mismo que nada. Sigo pensando en ti y, además, te extraño por no estar, ahí, conmigo.


martes, 17 de noviembre de 2009

Y los brujos como harán?

Y los brujos como harán? Como harán esos famosos amarres? Funcionarán?

Y si me vuelvo brujo? Será muy difícil?

Y si mejor le pago a uno para que nos amarre, y te haga dar cuenta que somos el uno para el otro?

O mejor debería dejar que te des cuenta solita? Y si te demoras más de la cuenta? Y si nos volvemos viejos para entonces? O, mucho peor, si muero para entonces? Si mueres antes de darte cuenta?

Será muy difícil?

jueves, 12 de noviembre de 2009

Ya no te amo


Tal vez debería agradecerte por todo lo feliz que me hiciste, aunque la verdad, creo que lo tienes muy clarito. No es necesario decirte que abriste mi cabeza por completo y me hiciste creer, nuevamente, en el amor. En un amor que nunca antes conocí. En un amor nuevo, fuerte, diferente. Un amor de verdad. No es necesario decirte que, cual experta maestra de niños, hiciste que habrá mi pecho con la facilidad de quien abre un paquete de chocolates, y te invite mi corazón a trocitos. No es necesario recordarte que me amaste y que te amé, como a nadie.

No creo tener que decirte, tampoco, que cuando me dijiste “ya no… te amo”, al mismo estilo de Cristina y Los Subterráneos, hiciste que mi corazón colapse y explote, y mil pedazos de él volasen por toda tu sala. No es necesario, en lo absoluto, decirte que te extraño. Y, que no estoy, en lo más mínimo, agradecido por la decisión que tomaste.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Un huecaso...



"(...) So you tell me how it's gonna be this time

Is it over?
Is it over?
'Cause I'm blowin' out the flame

Take a walk outside your mind
Tell me how it feels to be
The one who turns
The knife inside of me

Take a look and you will find
There's nothing there, girl
Yeah I swear, I'm telling you, girl yeah 'cause

There's a hole in my soul
That's been killing me forever
It's a place where a garden never grows
There's a hole in my soul
Yeah, I should have known better
'Cause your love's like a thorn without a rose (...)"

viernes, 6 de noviembre de 2009

…no es con el corazón, sino con la cabeza


Que feo se siente…haber perdido al amor de tu vida por no haber sabido, ambos, como llevar una relación pensada con la cabeza y matizada con el corazón. Es realmente incomprensible como te puedes llevar tan bien con alguien, encajar de manera perfecta en sus necesidades y cubrir con total facilidad sus angustias, y, al final, no poder estar con ella.

Nadie, con seguridad, piensa con la cabeza los primeros meses de una relación. Si no eres Robocop, indefectiblemente, te dejarás llevar por las ganas y emoción inconmensurables que te producen las ansias de ver a esa persona por la que estas empezando a sentir “algo especial”. Pasarán más tiempo juntos que lo recomendado, robarán el tiempo libre del otro para hacerlo suyo para, sin la menor mala intención, meterse de la manera más grotesca y descarada en sus vidas. Sin saber que el amor no crece absorbiendo a la otra persona sino, por el contrario, crece por el miedo de, en algún momento, perderla. Ese miedo que, por irónico que suene, hace que la cuides, la busques, la atiendas. La ames.

Estar con esa persona es lo más gratificante que uno, cuando se empieza a templar, puede esperar. Pero cuidado! De no ser bien manejado, con el pasar del tiempo, esta felicidad y emoción se irán transformando en desgano y rechazo a esa persona que, si bien quieres, te habrá quitado horas de sueño, programas de TV y tiempo con tu familia y amigos. Empezarás a dudar sobre aquel amor que proclamaste por tierra y cielo, y al que te entregaste por completo, sin miedo a nada. Te sentirás agobiado, cansado, presionado. Te asustarás. Y tomarás la peor decisión concebible, aquella que te costará mucho aceptar. Terminar. Pues todo esto te ha hecho creer que no estas enamorado, que ya no sientes lo mismo o, que las mariposas estomacales, simplemente, se digirieron. Y, en lugar de lanzar un flotador y rescatar una relación a punto de ahogarse, huirás, de la manera más cobarde, en un bote salvavidas unipersonal.

Si nos sentáramos a plantear la mejor estrategia para llegar a esa persona y conquistarla por completo de la “manera correcta”, no sería necesario tener bajo la manga algún plan B, C o D, para zafar ni bien veamos que nuestra integridad emocional peligra, pues todo podría acomodarse y encaminarse, meditando y conversando.
Hubiese en el mundo, entonces, muchas menos canciones de despecho, de amores prohibidos, de lágrimas no comprendidas y, por su puesto, menos corazones rotos. Sin embargo, creo yo, todo sería más aburrido. Sin retos que tomar, ni miedos que afrontar cara a cara, ni tropiezos que nos hagan aprender y, tarde o temprano, crecer.

Si solo pudiera decirte esto a la cara y lo entendieras como yo…

lunes, 2 de noviembre de 2009

Me enamoré


Me enamoré, me enamoré, me enamoré como nunca. Lo cantó Chichi Peralta, y lo grito yo. Me enamoré de una mujer que se ha convertido, sin miedo a equivocarme, en el gran amor de mi vida. Esos que solo te tocan una vez y que cuando, por algún motivo, no funcionan, te hunden en lo más profundo de los impensables confines de la tierra. Y que te hacen caer y caer, y por más que sepas que te vas a reventar al tocar fondo, deseas llegar cuanto antes, para empezar, si aun te quedan fuerzas, a sacar la cabecita.

Inspirado en una relación, hasta el momento, interrumpida y a la que mi debilitado corazón se aferra con todas sus fuerzas, abro este blog para garabatear en sus posts mis pensamientos y todo lo bueno o malo que pase por mi mente. Deseando, de alguna utópica manera, que los llegues a leer y sientas lo que yo.